SFull: la nueva generación de sorgos “completos” para sistemas más eficientes.
Los híbridos de RAGT unifican tolerancia al pulgón amarillo y manejo avanzado de malezas en una tecnología única, capaz de aumentar márgenes, reducir riesgos y potenciar el rinde en diferentes ambientes. La plataforma SFull reúne la tolerancia de SProtect® y la flexibilidad herbicida de igrowth®, una solución integral que transforma al sorgo en un cultivo más estable, rentable y sustentable.
El sorgo volvió a posicionarse como un cultivo estratégico dentro de los sistemas agrícolas argentinos, especialmente en las regiones donde el maíz quedó condicionado por la presión del achaparramiento y las limitantes de humedad. En este contexto, la línea SFull de RAGT, representa un salto tecnológico fundamental: combina, en un mismo híbrido, la tolerancia genética al pulgón amarillo mediante SProtect® y la tolerancia a herbicidas imidazolinonas a través de igrowth®, una dupla que redefine la simplicidad y eficiencia del manejo.
Protección contra plagas
Durante las últimas campañas, el pulgón amarillo (Melanaphis sorghi) se consolidó como la principal amenaza para el cultivo. Su capacidad de multiplicación explosiva puede comprometer el rinde en cuestión de días si no se interviene a tiempo. Los híbridos tradicionales dependen casi exclusivamente de aplicaciones químicas repetidas para contener la plaga, lo que incrementa costos y riesgos operativos. La tecnología SProtect® incorporada en los SFull actúa reduciendo la capacidad del pulgón para colonizar, alimentarse y reproducirse sobre la planta. Ensayos y experiencias a campo en Argentina muestran que los híbridos tolerantes mantienen poblaciones mucho más bajas y permanecen fuera de la “curva explosiva” que obliga a intervenir de emergencia. Mientras un sorgo convencional puede demandar hasta cinco aplicaciones en un año complejo, los SFull suelen requerir una sola intervención —o directamente ninguna—, con ahorros operativos que pueden superar los USD 150–200/ha, dependiendo de la zona y del nivel de infestación.
Esta reducción en el uso de insecticidas no es solo económica: también genera beneficios ambientales y biológicos. Al disminuir la carga química, se preservan parasitoides y predadores naturales que contribuyen al control biológico del pulgón, un aspecto clave para consolidar sistemas agrícolas más equilibrados y menos dependientes de intervenciones externas. En un escenario donde crece la preocupación por la sustentabilidad, SProtect® se alinea con las demandas de productores y asesores que buscan alternativas de control más integradas y coherentes con el ambiente.
Más herramientas contra malezas
El otro pilar de la tecnología SFull es igrowth®, la plataforma argentina de tolerancia a herbicidas imidazolinonas obtenida por mutagénesis inducida. Esta tecnología permite un control eficaz de malezas gramíneas y latifoliadas que históricamente han complicado el sorgo debido a la escasa selectividad de los herbicidas disponibles. Con igrowth®, el cultivo puede recibir mezclas basadas en imidazolinonas tanto en preemergencia como en postemergencia, lo que amplía las posibilidades de manejo, mejora la competitividad del sorgo frente a las malezas y reduce la brecha entre el potencial de rinde y el rinde realmente alcanzado.
Experiencias técnicas en Argentina destacan la importancia de combinar productos imidazolinonas con atrazina u otras moléculas de diferente modo de acción para potenciar el espectro de control y retrasar la evolución de resistencias. En los materiales SFull, esta flexibilidad se convierte en un diferencial decisivo: la tecnología permite diseñar programas de control ajustados a cada lote, desde barbechos limpios previos hasta controles tempranos postemergentes, una etapa clave donde el sorgo es más susceptible a la competencia.
La combinación de SProtect® + igrowth® en un solo híbrido es, justamente, lo que da nombre al concepto SFull: un sorgo completo, que aborda simultáneamente las dos principales causas de pérdida de rinde (insectos y malezas) sin obligar al productor a elegir entre una u otra tecnología. En este marco, RAGT brinda ambas herramientas dentro de su germoplasma elite, reconocido por su adaptación a ambientes argentinos, su estabilidad y su versatilidad tanto para grano como para usos duales o forrajeros.
Los primeros materiales lanzados dentro del programa, como TOB 1074 IG y TOB 1078 IG, fueron orientados al corazón del cinturón sorguero del país, ofreciendo excelente balance entre fibra y energía, buena sanidad foliar, excelente cuaje, alto potencial de rinde. Ensayos internos y experiencias de productores muestran que los SFull no solo reducen pérdidas por insectos y malezas, sino que también sostienen mejores niveles de biomasa, uniformidad de panojas, llenado de grano y energía en silajes, generando un retorno claro frente a los híbridos tradicionales.
Desde una perspectiva de manejo del sistema, el aporte de SFull es estratégico. En un país donde el sorgo se consolida como alternativa frente a los riesgos sanitarios del maíz y la volatilidad climática, disponer de híbridos que simplifican las labores, reducen aplicaciones y generan lotes más limpios permite optimizar rotaciones y liberar recursos logísticos, operativos y económicos. Un sorgo que finaliza el ciclo con menos plagas y menor banco de malezas deja un lote más ordenado para el siguiente cultivo, lo que tiene un impacto directo en los costos del ciclo agrícola completo.
La importancia del buen manejo sigue siendo clave.
Para obtener el máximo potencial de estos materiales, una correcta planificación y un manejo integral marca la diferencia. La integración tecnológica no reemplaza las buenas prácticas: elección del híbrido adecuado según ambiente y objetivo de uso, siembras precisas (cada vez más con sembradoras a placa), nutrición adecuada y fechas de implantación que eviten coincidencias con los picos de vuelo del pulgón. A nivel nacional se registran rendimientos del orden de 10 a 12 t/ha en condiciones óptimas, donde la tecnología SFull contribuye a evitar las pérdidas inesperadas provocadas por insectos o malezas mal controladas.
En términos económicos, el mensaje que dejan las fuentes técnicas locales es claro: “sale más caro no usarlos que invertir en ellos”.
Cuando se contabilizan todos los costos asociados al control químico (insecticidas, herbicidas alternativos, combustible, maquinaria, mano de obra y pérdida de rinde por controles tardíos), los híbridos SFull logran mejores márgenes, incluso en escenarios de mayor costo inicial de la semilla. La reducción del riesgo es igual de valiosa: menos dependencia de ventanas de aplicación, mayor tolerancia frente a brotes inesperados de pulgón y una estructura de control de malezas mucho más sólida.
En síntesis, los sorgos SFull de RAGT representan una evolución integral del cultivo en Argentina. La combinación sinérgica de SProtect® para tolerancia al pulgón amarillo y igrowth® para control avanzado de malezas dentro de germoplasma de alto rendimiento redefine el estándar de manejo del sorgo, ofreciendo un híbrido más estable, más simple de manejar y más rentable. Para los productores que buscan reposicionar el sorgo como un cultivo verdaderamente tecnológico, SFull no es solo una opción: es el nuevo punto de partida.
igrowth® y su correspondiente logo son marcas registradas de titularidad de Advanta Semillas® DMCC, una empresa del grupo UPL.