Arveja verde: oportunidad para diversificar y mejorar márgenes en agricultura mixta.

 

La arveja verde vuelve al centro de la escena productiva impulsada por el crecimiento de sus exportaciones, la mejora de los precios relativos y el interés creciente de la industria procesadora. A nivel agronómico ofrece beneficios probados, como ahorro en fertilización nitrogenada, rotación sanitaria y mejora estructural del suelo. Al evaluar su competitividad frente a otros cultivos de invierno, surgen escenarios rentables. Este análisis reúne datos técnicos, agronómicos y de mercado para proyectar la campaña.

Durante el primer trimestre de 2025, las exportaciones argentinas alcanzaron un valor de USD 18.383 millones, lo que representa un incremento interanual del 5,3 % respecto al mismo periodo del año anterior. En ese contexto general del comercio exterior, el cultivo de la arveja verde fue uno de los casos más dinámicos y estratégicos para el país. Por ejemplo, los embarques de arveja argentina crecieron fuertemente en el primer cuatrimestre de 2025, y por primera vez el volumen exportado de arvejas superó al de porotos como principal legumbre de exportación para Argentina.

Un punto clave en este crecimiento lo constituyó la fuerte demanda de China, que desde la apertura de mercado en torno a 2020 comenzó a importar arvejas argentinas de forma creciente. Al mismo tiempo, el gran exportador mundial de arvejas, Canadá, sufrió una represalia comercial que lo desplazó parcialmente del mercado chino con un arancel del 100% desde marzo de 2025, lo que abrió una ventana de oportunidad para otros proveedores, entre los que la Argentina aparece en buena posición.

Este cambio estructural en los flujos comerciales refuerza la importancia estratégica del cultivo de arveja verde en el país, no solo como alternativa productiva, sino también como pieza clave de la integración al comercio internacional y al aprovechamiento de mercados emergentes.

Impulso y ventajas del cultivo

Desde el punto de vista agronómico, la arveja verde es un cultivo con características que le otorgan ventajas cuando se lo integra al sistema de producción. Su capacidad de fijar nitrógeno mediante simbiosis reduce drásticamente la necesidad de fertilizantes nitrogenados, lo que se traduce en ahorro de insumos y, en la campaña siguiente, un suelo algo más preparado para el cultivo que le siga. Al liberar nitrógeno residual, puede mejorar la producción de una gruesa posterior hasta en un 15-20 %, según reportes técnicos del sector. Además, su ciclo es relativamente corto, lo que permite liberar los lotes más temprano y aliviar la competencia de uso de la maquinaria de cosecha en momentos pico. Esta ventaja operativa, la de no arrastrar hacia temporadas de alta demanda mecánica, es un punto no menor en sistemas de alta intensidad.

Otro beneficio agronómico, más intangible pero real, es su capacidad para romper ciclos de malezas y enfermedades ligados a gramíneas de invierno. En zonas donde el trigo, cebada o avena dominan la rotación, la presencia de una leguminosa ayuda a diversificar el banco de semillas del suelo, lo que puede reducir la presión de determinadas plagas y hongos que suelen circular en monocultivos o secuencias muy repetidas. Sin olvidar que la arveja también aporta estructura al suelo: su sistema radical puede mejorar la porosidad y favorecer infiltración, lo que colabora con drenajes internos en suelos propensos al encharcamiento invernal.

Rendimientos

 

En cuanto al potencial de rendimiento, aunque los promedios nacionales históricos han sido modestos (en el rango de 11 a 26 qq/ha), en zonas bien predispuestas se registran rindes de 30-40 qq/ha e incluso alcanzan 40-50 qq/ha en campañas muy favorables. La recuperación productiva de los últimos años favorece que en esta campaña se pueda aspirar al margen alto de ese rango, siempre que se cumplan los requerimientos de techo de ambiente, semilla, densidad, sanidad y logística. Desde la óptica de la rentabilidad, los márgenes son claramente dependientes del rendimiento alcanzado y del esquema de aporte (campo propio versus arrendado). En un análisis reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) se estima que para rendimiento de 30 qq/ha la arveja verde dejaría un margen neto de aproximadamente USD 167/ha en campo propio.

Tomando en cuenta la expansión reciente del cultivo, en la campaña 2024/25 la Argentina sembró 83.295 hectáreas de arveja, cifra que representa un aumento de 8,2 % respecto al ciclo anterior. De ese total, el 76,5 % correspondió a cultivares de arveja verde y el resto a arveja amarilla. De ese volumen, el 64,4 % del área se sembró en la provincia de Buenos Aires, seguida por Santa Fe (18,6 %) y Córdoba (12,2 %).

¿Conviene sembrar arveja verde en el contexto actual?

 

La respuesta es “sí, pero con condiciones claras y manejo estricto”. En lotes con buen historial productivo, buen drenaje, estructura de suelo adecuada y bajo riesgo de encharcamiento, el cultivo tiene una gran chance de superar el umbral de indiferencia, incluso en arrendamiento moderado. Si se consigue un rendimiento de 30 qq/ha o más, el negocio es favorable en campo propio y puede ser aceptable en arrendado. Además, el valor que aporta a la rotación le otorga un plus que no siempre queda completamente captado en los márgenes individuales de la campaña.

Considerando la importancia de la elección del varietal, RAGT desarrolla variedades con genética europea como RGT Carrington, con alto contenido proteico y ciclos algo más largo que las primaverales, apuntando a ofrecer al productor genética de última generación.

 

RGT Carrington, es una arveja primaveral con una genética superadora y moderna, que tiene un ciclo algo más largo que las primaverales conocidas, pero es una variedad que tiene un plus de rendimiento con un excelente porte a floración y un muy buen porte a cosecha, no vuelca y en verde eso es fundamental para que no se dañe la coloración del grano. Además, es una variedad que tiene una alta resistencia al blanqueo del grano.

Más información en RGT-Carrington.pdf

 

En conclusión, la arveja verde en Argentina aparece hoy como una alternativa productiva y comercialmente interesante, impulsada por la apertura de mercado con China y la reciente restricción de Canadá en ese destino, así como por el buen desempeño de exportaciones en los primeros meses del año. Desde el punto de vista agronómico, presenta atributos sólidos, y desde el mercado externo, oportunidades de diversificación reales. La clave estará, como siempre, en el manejo técnico-económico: elegir lotes propicios, optimizar semilla e insumos, asegurar canales de comercialización y apuntar a rindes que permitan superar los umbrales de rentabilidad. En los casos en que esas condiciones se cumplan, la arveja verde puede constituir un componente estratégico de la rotación que combine beneficios agronómicos, operativos y de mercado.

 

 

Fuentes: ExpoAgro, BCR, Cancillería Argentina, Canalganadero.com.ar, Bichos de Campo,

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